En AENDYD trabajamos cada día para mejorar la calidad de vida de las personas mayores y dependientes. Uno de los pilares fundamentales para lograrlo es el entrenamiento de fuerza, una herramienta clave para mantener la autonomía, prevenir lesiones y promover un envejecimiento activo y saludable.

Aunque durante años se ha asociado el ejercicio de fuerza únicamente al ámbito deportivo, hoy sabemos que es especialmente beneficioso —y necesario— en la edad adulta avanzada, siempre que esté adaptado y supervisado por profesionales sanitarios, como nuestros fisioterapeutas.

¿Por qué es tan importante el entrenamiento de fuerza en adultos mayores?

El entrenamiento de fuerza en adultos mayores es una de las estrategias más recomendadas por profesionales de la salud para prevenir la pérdida de autonomía, reducir el riesgo de lesiones y mejorar la calidad de vida. Desde la fisioterapia, este tipo de ejercicio se adapta a cada persona para garantizar seguridad y resultados.

Con el paso de los años se producen cambios naturales en el organismo: pérdida de masa muscular (sarcopenia), disminución de la densidad ósea, menor equilibrio y movilidad, y un aumento del riesgo de caídas. El entrenamiento de fuerza es una de las intervenciones más eficaces para contrarrestar estos efectos.

Entre sus principales beneficios destacan:

Disminuye el riesgo de caídas

Fortalecer la musculatura mejora la estabilidad, el equilibrio y la coordinación, reduciendo significativamente el riesgo de caídas y, por tanto, de fracturas y hospitalizaciones.

Facilita la realización de las tareas diarias

Actividades cotidianas como levantarse de una silla, subir escaleras, cargar la compra o vestirse requieren fuerza. Mantenerla permite conservar la independencia funcional durante más tiempo.

Favorece la densidad mineral ósea

El trabajo de fuerza estimula el hueso, ayudando a prevenir la osteoporosis y a mantener una estructura ósea más fuerte y resistente.

Retrasa la sarcopenia y aumenta la fuerza muscular

La pérdida de masa y fuerza muscular no es inevitable. Con un programa adecuado se puede frenar e incluso revertir parcialmente, mejorando el rendimiento físico y la seguridad al moverse.

Mejora la movilidad

Unos músculos fuertes protegen las articulaciones y facilitan movimientos más fluidos, reduciendo la rigidez y el dolor asociados al sedentarismo.

Beneficios cognitivos y psicosociales

El ejercicio físico regular también se asocia a una mejora del estado de ánimo, la autoestima y la función cognitiva, además de fomentar la socialización y combatir el aislamiento.

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El papel de la fisioterapia en el entrenamiento de fuerza para adultos mayores

En AENDYD creemos que el entrenamiento de fuerza en adultos mayores debe realizarse siempre desde un enfoque terapéutico, individualizado y seguro. Por eso, nuestros programas están diseñados y supervisados por fisioterapeutas, que:

  • Evalúan el estado físico y funcional de cada persona.
  • Adaptan los ejercicios a posibles patologías, limitaciones o dolencias.
  • Garantizan una ejecución correcta y segura.
  • Ajustan progresivamente la intensidad según la evolución.

Nuestro objetivo no es solo entrenar, sino cuidar, prevenir y acompañar.

Entrenamiento de fuerza en personas mayores: nunca es tarde para empezar

Independientemente de la edad o condición física, siempre es posible obtener beneficios del entrenamiento de fuerza cuando se realiza de forma adecuada. Empezar hoy es apostar por una mejor calidad de vida mañana.

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AENDYD – Asociación de Enfermedades Neurodegenerativas y Dependientes